Dormir bien: lo que la ciencia ha descubierto sobre adolescentes y pantallas
Dormir poco no solo provoca cansancio. También dificulta la concentración, empeora el estado de ánimo, aumenta la irritabilidad y reduce el rendimiento escolar. Los especialistas recomiendan mantener horarios estables, evitar las pantallas durante la última hora antes de dormir, dejar el móvil fuera del dormitorio y favorecer una rutina tranquila al final del día. No se trata de demonizar la tecnología, sino de ayudar al cerebro a entender que ha llegado el momento de descansar.