¿Sabías que los cuentos también ayudan a regular emociones?

Los cuentos infantiles son una excelente herramienta para acompañar el desarrollo emocional. Al leer historias sobre miedo, rabia, tristeza o celos, los niños aprenden a poner nombre a lo que sienten y a reconocer que esas emociones no son “malas”, sino parte de crecer. Además, al identificar personajes con quienes empatizan, se sienten comprendidos.
Este recurso recomienda títulos seleccionados por educadores y psicólogos que trabajan en primaria, con enlaces a vídeos o librerías. También propone un ritual familiar: leer juntos un cuento emocional cada semana y hacer una mini-charla al terminar. La lectura como vínculo y como guía emocional.
Enlace útil:
- “Guía de cuentos para crecer emocionalmente” – Fundación Balia






