Los adolescentes necesitan entre 8 y 10 horas de sueño cada noche. Sin embargo, entre estudios, móviles y cambios hormonales, duermen mucho menos. El resultado: menor rendimiento, peor humor, más riesgo de ansiedad y bajo estado de ánimo. La falta de sueño afecta también al autocontrol y a la relación con los demás.
Este recurso analiza las causas del insomnio adolescente y propone estrategias concretas: higiene del sueño, horarios regulares, dispositivos fuera de la habitación y ejercicios de relajación previos a dormir. Se enlaza a guías pediátricas y vídeos divulgativos para adolescentes con explicaciones claras y realistas.
Enlace útil:
- “El sueño en la adolescencia” – Asociación Española de Pediatría